Tendencias en el comercio de alimentos
28-05-2011Salud, producción orgánica, comercio justo y medioambiente son atributos que desafían la industria alimentaria mundial.
Los desafíos que enfrenta el comercio de la alimentación son distintos: desde los ya previstos cambios demográficos que involucran situaciones de salud y estilo de vida, hasta las políticas de etiquetado, el auge de las marcas propias, y el interés del consumidor por un "comercio justo". Todos estos, temas serán el eje del debate en el marco de Anuga 2011, la feria alimentaria internacional más importante del mundo que tendrá lugar en Cologne, Alemania, en octubre de este año.
A continuación repasamos el informe publicado por Énfasis Alimentación (http://www.alimentacion.enfasis.com), según el cual en los próximos años, el comercio de alimentos se enfrentará a numerosos desafíos. El autor del artículo, Michael Gerling, Secretario General de la Asociación Federal del Comercio Alemán de la Alimentación, pone como referencia de estas tendencias lo que sucede en Alemania.
Entre los desafíos de la industria alimentaria figura en primer lugar la necesidad de llevar a cabo un suministro suficiente de productos alimenticios de alta calidad. Esto no es, sin embargo, una función sencilla teniendo en cuenta el crecimiento de la población del mundo, que en los próximos 40 años aumentará en unos tres mil millones de personas, para alcanzar una cifra superior a los nueve mil millones. Ya hoy vemos que los mercados de materias primas están resultando muy sensibles a las oscilaciones tanto de la demanda como de la producción. A estos fenómenos hay que añadir los negocios especulativos que se llevan a cabo con materias primas que hacen que la evolución de los precios se convierta en una auténtica montaña rusa. Junto a los fabricantes de productos alimenticios, en el futuro también las empresas comerciales se integrarán cada vez más al proceso de contratación para asegurarse la adquisición de productos alimenticios en las cantidades necesarias y, sobre todo, en las calidades deseadas. Hoy en día existen muchos ejemplos de ello.
Deterioro de productos alimenticios
El tratamiento responsable de los productos alimenticios será un tema al que en los próximos años se le concederá todavía más importancia. En todo caso hay que indicar aquí que muchas cifras que se han publicado recientemente sobre el despilfarro de productos alimenticios no pueden ser confirmadas en los hechos con datos objetivos. En el comercio alemán, por ejemplo, existen anualmente unas pérdidas por deterioro de productos alimenticios que alcanzan el 1% del volumen de ventas netas, lo que representa poco más de mil millones de euros al año. A fin de encontrar un uso lógico para esta parte de los productos, muchas empresas trabajan en Alemania con la entidad Tafel-Organisation. Los productos ligeramente dañados o que pronto llegarán a su fecha de caducidad se ponen de esta manera gratuitamente a disposición de personas necesitadas.
Demografía
Una característica típica de casi todos los países altamente desarrollados es la transformación demográfica que se está operando con gran rapidez. Las cifras de población se reducen en términos generales, los hogares son cada vez más pequeños y los consumidores cada vez más longevos gracias a los avances médicos. En Alemania, por ejemplo, en el año 2050 más del 30% de la población será mayor de 60 años; en lugar de los 80 millones de personas actuales en el futuro vivirán poco más de 70 millones en nuestro país y la cuota de hogares unipersonales será entonces de un 40% del total, lo que significa que prácticamente uno de cada dos hogares estará integrado por una única persona. Las posibilidades de negocio radican en desarrollar y comercializar productos que satisfagan las nuevas necesidades. Así, por ejemplo, encontramos para las personas mayores, los productos saludables y los productos wellness así como los llamados alimentos funcionales (functional-food) como best-aging o productos anti-aging. Para satisfacer las necesidades de la mayor parte de los hogares pequeños se deberán ofrecer tamaños de envases adecuados así como productos que faciliten una preparación rápida y sencilla.
Conveniencia
En muchos países de la Unión Europea se está incrementando ya desde hace algunos años la fabricación de productos que facilitan preparaciones rápidas y sencillas. Productos de conveniencia preparados y semipreparados, especialmente los alimentos refrigerados y congelados (chilled-food) atraerán, como ya ha sucedido en los últimos años, una fuerte demanda. En algunas áreas como, por ejemplo los platos de pastas frescas, se observan índices de crecimiento de dos dígitos.
Salud, estilo de vida y alimentación
Otra característica de la evolución de la sociedad es el incremento del sobrepeso de la población en muchos países. En Alemania se considera que sufren problemas de sobrepeso alrededor de un 60% del total de la población masculina y cerca de un 40% de todas las mujeres. Esta evolución ha sido el motivo para que muchos países miembros de la Unión Europea, Bruselas, además de una serie de organizaciones internacionales, se estén dedicando intensivamente a temas como la salud, el estilo de vida y la alimentación. El comercio de alimentos ha reaccionado ante esta evolución y destaca con iniciativas cuyo objetivo es la información de los consumidores, la motivación para que se practique el ejercicio físico y, en otro sentido, también la variedad de la oferta de productos alimenticios. El objetivo está dirigido aquí, además, a productos dietéticos de bajas calorías como, por ejemplo, productos que contienen poca grasa. También están gozando de gran demanda productos del mundo entero considerados como especialmente sanos.
Productos orgánicos
Se mantiene constante la demanda de productos orgánicos pero, sin embargo, han pasado ya los años en los cuales el crecimiento de esta demanda era vertiginoso. Ya solo en Alemania se vendieron en 2010 productos orgánicos por un valor de aproximadamente seis mil millones de euros. En el marco del volumen total de ventas de productos alimenticios esto significa, sin embargo, solo una cuota inferior al 5%. A pesar de ello, el negocio con productos orgánicos resulta muy atractivo para el comercio.
Marcas propias
En la lucha por obtener mayor participación de las ventas en el mercado europeo de productos alimenticios, las marcas propias del comercio constituyen el instrumento más importante para que las empresas puedan destacar y diferenciar sus ofertas. En algunos países, la proporción de marcas propias de distribución ya alcanza hasta un 50% del total de las ventas. En este sentido, las marcas propias del comercio se encuentran cada vez más en el segmento de productos premium o se están desarrollando en este campo. Ya ha pasado definitivamente la época en la que las marcas propias del comercio se utilizaban únicamente para productos baratos de poca calidad. Las marcas propias del comercio corresponden hoy en día, ya en parte, al grupo de productos de más calidad en el conjunto de la oferta.
Comercio justo y medio ambiente
También aquí hay que indicar la tendencia cada vez mayor a realizar las compras de productos alimenticios de manera responsable. A los consumidores no solo les interesa el precio y la calidad de los productos, sino también las condiciones en las que se han obtenido y elaborado. Esto se refiere, por una parte, al tratamiento respetuoso de la naturaleza y de los recursos naturales y, por otra parte, a las cuestiones relacionadas con las condiciones sociales de trabajo en las empresas dedicadas al cultivo y a la elaboración de los productos alimenticios, que figuran cada vez más entre los temas de interés de los compradores del sector comercial.
En total, en el mundo entero se venden productos procedentes del sistema llamado de “comercio justo” por un importe que asciende a unos tres mil 500 millones de euros. En todo caso, naturalmente, existen importantes diferencias según los países y los diferentes grupos de productos. Así, por ejemplo, en Suiza aproximadamente la mitad de los plátanos que se venden proceden de plantaciones con certificado de comercio justo. En Alemania la cuota del mercado se sitúa por debajo del 1%. Aunque el comercio con productos procedentes del comercio justo está teniendo en Alemania un importante crecimiento. Sólo el año pasado se logró un incremento de las ventas de estos productos de un 26% para llegar a los 264 millones de euros.
Etiquetado
Estos temas son, naturalmente, también de gran importancia para el mundo de la política. En este sentido, la Unión Europea, por ejemplo, ha presentado una propuesta integral para modificar la reglamentación del etiquetado de productos alimenticios. Según la nueva propuesta, las calorías, el contenido en sal, azúcar y lípidos tendrá que ser mostrado de forma claramente visible en los envases de productos alimenticios. El etiquetado de las mercaderías no envasadas constituye otro elemento importante dentro de este nuevo proyecto de ley. En el futuro los consumidores tendrán que disponer de información sobre los ingredientes que produzcan alergias. En los productos envasados este principio ya es una obligación dentro de la Unión Europea. Al fin y al cabo, en Alemania aproximadamente un 3% de la población sufre de intolerancia a ciertos productos alimenticios y en otros países esta cifra es análoga o todavía más alta. Algunas empresas comerciales tienen en sus establecimientos departamentos especiales para productos que no producen alergias, especialmente alimentos sin gluten.
Protección al consumidor, la naturaleza y la fauna
Las numerosas organizaciones no gubernamentales que trabajan para conseguir una mayor protección de los consumidores, de la naturaleza y de la fauna constituyen un importante interlocutor para el comercio. Aquí, el comercio se encuentra en parte con exigencias que solo pueden ser satisfechas a largo plazo y que requieren de iniciativas conjuntas del mundo empresarial, de la política y de las organizaciones. Sin embargo, la colaboración estrecha con estas organizaciones abre numerosas posibilidades de optimizar la oferta teniendo en cuenta las exigencias de los clientes y la protección de la naturaleza y de los animales. Un buen ejemplo para una iniciativa de este tipo es la mesa redonda sobre pesca sostenible creada en Alemania. La integran todas las cadenas de creación de valor agregado, desde el sector de la pesca hasta el comercio, teniendo también en cuenta los grupos de defensa del medioambiente. Aquí, por ejemplo, se ha elaborado un modelo de certificación exacta de las zonas de pesca que hará posible documentar debidamente el origen del pescado y que en el futuro permitirá evitar la adquisición de especies en peligro de extinción. A fin de promocionar la compra de especies que permitan una gestión sostenible, el comercio alemán financia conjuntamente con sus proveedores el estudio de las existencias ictícolas en todo el mundo. Esta iniciativa se presentará también en Anuga.
ENLACES RECOMENDADOS:
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Comercio Justo
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¿Qué pasa en Argentina?
Ya no es necesario salir de la ciudad para encontrar alimentos sanos y entregados por mano de sus propios productores. De norte a sur del país crecen los espacios donde se destaca la producción local, el desarrollo regional y el comercio justo de productos orgánicos, agroecológicos, naturales, biodinámicos y objetos realizados con materiales reciclados. Se trata de ferias y mercados impulsados por movimientos, asociaciones e instituciones públicas y privadas que promueven la economía social y solidaria, el consumo responsable y proponen hábitos saludables de alimentación y de compra.
Uno de los mercados que viene cobrando protagonismo es Sabe La Tierra, que tiene lugar en la estación San Fernando del Tren de la Costa.
Según Angie Ferrazzini, creadora de Sabe La Tierra, “en estos seis meses de funcionamiento del Mercado de Productores hemos logrado sostener un espacio donde es posible el cambio de hábitos en el consumo. Todos somos grandes decisores de compra y tenemos el poder de elegir en qué, dónde y cómo gastar nuestro dinero. Cada vez que hacemos compras en Sabe la Tierra, estamos apoyando al pequeño productor, colaboramos con el desarrollo local, nos alimentamos sana y orgánicamente, adherimos al comercio justo y ayudamos a sostener emprendimientos familiares y cooperativos”.
Este mercado, propone un encuentro distendido entre productores y consumidores que comparten la elección de una alternativa de vida más sustentable.
“Estos seis meses han sido una muy rica experiencia, un compartir constante y nos ha dado la certeza de que hay muchas personas buscando llevar una vida más saludable, donde el consumo sea responsable y el comercio sea justo”, afirmó Ferrazzini.
En Sabe La Tierra se brindan talleres muy accesibles para aprender, por ejemplo, sobre huerta orgánica, a realizar ecobolsas con papel reciclado, cestería en mimbre, y actividades teatrales y musicales para toda la familia.
Otra tendencia que se consolida es la del agroturismo y establecimientos que abren sus puertas a los visitantes que quieran conocer, aprender y participar de procesos productivos naturales y biodinámicos. Este es el caso de Finca La Rosendo, que presentamos en ediciones anteriores.
Bueno, rico y saludable
Hace poco más de 6 meses nació Bonsanté, un grupo de elaboradores de alimentos gourmet de alta gama. Se trata de una línea de productos orgánicos y naturales que salen al mercado en forma conjunta. Tienen como premisa común la originalidad, la calidad y la diferenciación.
Esta iniciativa nació con el propósito de abrir nuevos canales de comercialización a alimentos con valor agregado, alta calidad y excelente presentación, elaborados por pequeños y medianos emprendedores de todo el país.
De este modo, los productores de Bonsanté participan en diversas ferias, mercados y exposiciones, logrando un contacto directo con el consumidor y acercándole mejores precios, a la vez que se garantizan una retribución justa por su trabajo.
Entre sus productos pueden encontrarse la línea de endulzantes de mesa de stevia (endulzante 100% vegetal), té verde, mate cocido y boldo endulzado con stevia, alfajores reducidos en calorías y grasas endulzado con stevia, jugo de arándanos, confituras de varios sabores frutales, conservas, dulces y frutas en almíbar, pasa orgánicas de arándanos, infusiones orgánicas (té negro, menta, cedrón, mate cocido, Earl Grey), especias y hierbas, vegetales deshidratados, almendras, hongos deshidratados, jalea orgánica de vino Malbec, salsa orgánica de vino Malbec a las finas hierbas y miel.
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Este mercado, propone un encuentro distendido entre productores y consumidores que comparten la elección de una alternativa de vida más sustentable.
“Estos seis meses han sido una muy rica experiencia, un compartir constante y nos ha dado la certeza de que hay muchas personas buscando llevar una vida más saludable, donde el consumo sea responsable y el comercio sea justo”, afirmó Ferrazzini.
En Sabe La Tierra se brindan talleres muy accesibles para aprender, por ejemplo, sobre huerta orgánica, a realizar ecobolsas con papel reciclado, cestería en mimbre, y actividades teatrales y musicales para toda la familia.
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Fuente: Énfasis Alimentación - El Nuevo Agro